Cuestiones morales sobre el motor de búsqueda de imágenes de Google
19 noviembre 2009
Vaya, vaya, qué asunto tan interesante tratan hoy en Searh Engine Roundtable… (Emito un sonido sibilante haciendo pasar mi aliento por entre los dientes; se supone que estoy reflexionando.) Hace seis días este mismo sitio web informó de que el motor de búsqueda de imágenes de Google devolvía una fotografía manipulada en la que la primera dama estadounidense, Michelle Obama, aparecía con fuertes rasgos simiescos. Una imagen bastante grotesca y desagradable desde muchos puntos de vista. Ahora informa el mismo sitio web que la imagen ha sido eliminada por Google, y que además Google ha publicado una nota explicativa. En Search Engine Roundtable se preguntan si la imagen en cuestión violaba las directrices de supresión de fotografías de Google; y si no lo hace, ¿fue correcto quitarla?
Es una cuestión del máximo interés, desde luego, pues de ella depende si podemos considerar a Google una empresa moralmente fiable. Lo diré de otro modo: existen miles, cientos de miles, quizá millones de fotografías «cuestionables» en la que figuran desfiguradas todo tipo de autoridades y celebridades mundiales. Cabe preguntarse si Google se mostraría tan expeditiva en suprimirlas de sus resultados de búsqueda a todas ellas. George W. Bush fue, por ejemplo, un objeto de burla constante durante muchos años. Al margen de la opinión que el ex presidente norteamericano nos merezca, todos hemos visto infinidad de fotografías manipuladas en las que se le imprimían rasgos de mono y, lo que quizá sea peor, de Hitler. Es justo preguntarse si Google le dispensaría el mismo trato a Bush que a Michelle Obama. A Bush o a cualquier otro.
Sé muy bien que se trata de un asunto doblemente delicado por el matiz racial. Si Michelle no hubiera sido negra, ¿la habrían comparado también con un mono? ¿Opiniones?

