Puede que la tienda que Microsoft ha abierto en Mission Viejo se parezca demasiado a las celebradas Apple Store de la compañía de la manzana, pero francamente, me encantaría echarle un vistazo. Aunque sólo sea para utilizar la máquina de software a la carta: lo seleccionas, lo grabas en disco, te lo empaquetan adecuadamente… y a casa.
La lucha de las grandes compañías por mantener el control de su imagen es la historia de nunca acabar, y para muestra un botón: Apple trata de hundir la compañía Psystar por vender copias modificadas de su sistema operativo instaladas en hardware clónico.
No importa cuántas veces surja la palabra «Apple» en una conversación: siempre menciona uno de los interlocutores que, entre otras cosas, el gran éxito de la compañía de la manzana ha sido controlar hasta el extremo de lo puntilloso la integración de su sistema operativo con el hardware que lo acompaña. La idea es garantizar la compatibilidad soft/hard y que el usuario no se encuentre con sorpresas desagradables de última hora. Así pues, es fácil comprender por qué a Apple se le ponen los pelos como escarpias cada vez que alguna empresa, siempre diminuta y más bien insignificante, infringe la licencia de uso del SO y monta Mac OS sobre aparatos sin avalar. Ha sido el caso de Psystar, a la que exigen una compensación irrealizable de 2’1 millones de dólares y el cese inmediato de sus actividades. Psystar es más pobre que las ratas y no podría desembolsar semejante suma ni en un millón de años.
Cuando leí la noticia hace unos minutos me vinieron a la memoria un par de incidentes anteriores protagonizados por Microsoft. Sé que no es lo mismo, pero me parece que tiene gracia recordarlos.
Permitid que a la tienda de Microsoft le dedique un video:
El enorme cubo de Apple se ve sofisticado e imponente, como una de esas tiendas de ropa en las que me siento fuera de lugar. Los de Microsoft… bueno, al primer vistazo sufrí un poco de vergüenza ajena, a la que por lo demás soy bastante proclive. Luego, al contemplar el pacífico bailoteo de un tipo de rasgos hispanos, me pareció un show desinhibido e inofensivo.
Lo repito una vez más: el lanzamiento, anuncio de lanzamiento, anuncio de anuncio de lanzamiento o lo que sea de Chrome OS, el sistema operativo de Google, ha reabierto el debate aplicaciones web versus aplicaciones localizadas en el ordenador del usuario. Así que éste parece ser el momento perfecto para que Microsoft ofrezca una beta pública de Office 2010. Sin embargo, lo interesante no es este anuncio por sí mismo, sino la perspectiva de que Microsoft se arroje a la arena de la Red con una suite capaz de competir con Google Apps –incluyendo Docs– en el segmento de las aplicaciones web. No es que las cosas estén demasiado claras en este momento, pues hasta donde yo sé Office sigue siendo software de escritorio, pero al menos la versión para smartphones –los dispositivos inteligentes genuinamente portables– quizá sea susceptible de acallar las críticas que había encarado hasta el día de hoy. Por ejemplo, que los documentos de Office elaborados en las aplicaciones de escritorio se veían distorsionados en los visores móviles.
A propósito, a menos que me equivoque, Office Live no es más que un medio centralizado de distribución de documentos, no de producción, de modo que el terreno a recorrer por Microsoft para imponerse en el mercado de las webapps ofimáticas es todavía demasiado vasto como para realizar predicciones fiables. Cabe preguntarse si Microsoft se siente interesado, y si confía sencillamente en facilitar la colaboración e intercambio de documentos vía repositorios virtuales.
De acuerdo, Office Web Apps de Microsoft verá la luz a mediados de 2010. Así que es oficial: los de Seattle tienen la vista puesta en el mismo punto que Google.
Google Labs –el espacio de Google en el que podemos echar un vistazo anticipado a los nuevos servicios y funcionalidades tanto del motor de búsqueda, como de los otros servicios ofrecidos por la Gran G que se encuentran en proceso de cocción, y que sí-o-no podrían ver la luz pública masiva algún día– ha puesto a disposición de todos sus usuarios un servicio que, en un primer momento, resulta tan excitante como un circo de pulgas. La «cosa» se llama Image Swirl y ofrece los resultados de búsqueda de imágenes en grupos de objetos relacionados. Pongamos por ejemplo la búsqueda de la palabra «Madrid»: Swirl ofrecería imágenes anidadas del Palacio Real por un lado, del Parque del Retiro por otro, etc. Pero sé muy bien que esta explicación aclara muy poco al respecto de Swirl, de modo que veámoslo en acción en una captura de pantalla. Será lo mejor. Por cierto, el invento funciona mediante Flash.
Leo en Techcrunch que Microsoft ha anunciado la versión beta de Silverlight 4, y he recordado inmediatamente aquel otro anuncio de Microsoft, hace varios años, en el que hablaba de un sujeto bastante extraño llamado Sparkle y que estaba llamado a ser el sustituto de Flash. Naturalmente nada parecido a eso ha sucedido, y el transcurso del tiempo ha demostrado una vez más que conviene tomarse las cosas con mesura. Flash sigue vigente y la única amenaza visible en su entorno es el empleo avanzado de javascript y otras tecnologías que, si bien no son algo nuevo, han ido adoptando nuevas funciones al tiempo que Internet ha progresado. Por poner un ejemplo, cada vez es más frecuente contemplar galerías de imágenes dinámicas elaboradas mediante javascript, cuando hasta hace muy poco tiempo eso era asunto exclusivo de Flash. JQuery ha tenido mucho que ver con eso, yo creo.
En fin, la realidad es que Silverlight como plugin de ordenador no tiene demasiada vida en la Red aparte de en el propio Microsoft.com. (Me parece que en Serif.com también lo utilizan.) Pero lo que es cierto hoy no tiene por qué ser cierto mañana. Puede que Silverlight no ofrezca en este momento mucho más de lo que ofrece Flash, por lo menos si no entramos en programación más allá del navegador, pero ya posee un cierto atractivo como medio de difusión de vídeo. Y todos sabemos que el vídeo es el chico de moda hoy día. Si no me equivoco, Silverlight es capaz de mostrar vídeo en WMV y h.264, que es bastante más de lo que hace Flash Player. Sin embargo, mi impresión es que Silverlight sigue siendo todavía un poco tosco y bastante más pesado que Flash en lo que concierne a uso de recursos del sistema. Con todo, reconozco que esta demostración de Windows 7 es espectacular.
En relación con lo que podemos esperar de Silverlight 4, los detalles se encuentran pormenorizados aquí. Os adelanto que soportará impresión y un amplio catálogo de controles de formularios, y además funcionará en Google Chrome.
Microsoft ha anunciado que su tienda de aplicaciones para Windows Mobile, su sistema operativo para smartphones, ofrece aplicaciones para versiones antiguas del mencionado SO. Esperan así atraer a nuevos clientes a una tienda que ha tardado demasiado tiempo en ver la luz; desde luego, ocurrió mucho después de que Apple se anotara un tanto en su cuenta de resultados gracias a este mismo servicio, que en el caso de la compañía de la manzana ha demostrado mayor capacidad convocatoria que en el de la compañía de… no sé, de Steve Ballmer gritando a sus empleados, por decir algo.
En relación con Microsoft me pregunto siempre por qué sencillamente no sacan el talonario, contratan a los mejores celebritos en sus respectivos campos e innovan de una vez por todas. Y no os confundáis, no soy ningún hater de Microsoft. No le deseo lo peor. Me siento cómodo con Windows y estoy escribiendo esta entrada con el MARAVILLOSO Word 2007. Es sólo que me gustaría ver algo nuevo de su cosecha. Poseen los fondos, uno diría que les falta un poco de actitud.