El futuro inminente de Internet Explorer 9
21 Noviembre 2009
Ha pasado más de una década desde el fin de la guerra de los navegadores que dejó a Netscape, otrora rey de la Red, derrengado y reducido a cenizas, y que coronó a Internet Explorer emperador de Internet. Pero antes de sumirse en el abismo –y de cobrar cientos de miles de millones de pesetas como compensación por las prácticas monopolísticas de Microsoft–, Netscape puso el huevo de la serpiente que a la postre amenazaría el imponente reinado de Internet Explorer: Firefox. La primera guerra de los navegadores terminó con dos resultados bastante obvios: Netscape fue arrojado a la cuneta y el mercado de los navegadores, a falta de competencia, se estancó en una larga fase de no-progreso. (Aunque es cierto que Opera no ha dejado de innovar, introduciendo en el sector muchas de las funciones que hoy consideramos básicas, nunca ha logrado acaparar un gran segmento del mercado.)
La segunda guerra de los navegadores, con un Firefox en franca expansión y un MSI dormido en los laureles de la inseguridad y la no-estandarización, ha durado ya unos años, pero, pese a lo que pudiera parecer, es justo ahora cuando se encuentra en su punto más álgido. Y es previsible que las cosas se pongan todavía más calientes.
Firefox, empleando una variedad de tácticas y herramientas, se ha apoderado de más del 20% del mercado de los navegadores y se diría que posee expectativas de crecimiento muy prometedoras. (Es sólo una suposición basándome en los índices de propagación de los últimos años.) Google se ha sumado a la carrera con su navegador Chrome, que además está llamado a convertirse en la pieza central de su sistema operativo homónimo. Fiel a su tradición, Opera no ha dejado de innovar a lo largo de los años, pero la triste realidad es que sigue representando un papel ínfimo en la imagen global. Ahora bien, ¿qué hay de Internet Explorer?
Amenazado por las cifras de crecimiento de Firefox y por la irrupción en el escenario de Google Chrome, Microsoft ha comprendido que ha llegado el momento de reanudar la lucha. A fin de cuentas, es lógico que deseen depurar una herramienta que se vuelve más importante en nuestras vidas cada día que pasa, relacionada íntimamente tanto con nuestros momentos de ocio como con los de trabajo. Y si el futuro de todos pasa por Internet, ¿no es lógico pensar que Microsoft desee continuar dominando esta trascendental ventana? (Juego de palabras involuntario, lo siento.) Los de Seattle tienen las intenciones bastante claras. Eso lo demuestra Internet Explorer 8. Pero, ¿qué hay del futuro?
Mientras Firefox, que ha anunciado unos beneficios de casi 80 millones de dólares durante 2008 gracias fundamentalmente a su relación con Google, se encuentra en una posición un tanto delicada frente a su poderosa benefactora, la Gran G, Internet Explorer trata de trabar amistad con los desarrolladores web mediante la introducción de nuevas funciones. (Es obvio que los desarrolladores web han tenido mucho que ver con el éxito de Firefox, y resulta razonable que Microsoft desee atraerlos de nuevo a su redil.)
Algunas de las novedades más excitantes anunciadas para el futuro Internet Explorer 9 son las siguientes:
1. El motor de ejecución de script ha sido mejorado dramáticamente, como puede apreciarse en la tabla comparativa inferior. La razón es obvia: javascript está de moda. AJAX está de moda. Las aplicaciones web basadas en estos dos últimos están de moda. Es fundamental proteger un flanco cuya importancia nadie cuestiona a estas alturas.
2. Respeto a los estándares. Éste nunca ha sido uno de los puntos fuertes de MSI. El desprecio a los estándares ha causado un daño fatal al prestigio del navegador de Microsoft. Ahora desean subsanarlo. Después de todo, los diseñadores web no necesitarían recomendar Firefox si Internet Explorer desplegara sus sitios web tal y como ellos los diseñaron.
3. Gráficos y texto acelerados mediante el procesador de la tarjeta gráfica significa mayor precisión visual y menor carga de la CPU. No puede decirse que no suene excitante.
Es fácil mirarlo por el lado positivo. La guerra de los navegadores en curso ya tiene ganador: el usuario. Microsoft ha despertado y está dispuesto a combatir. A Firefox le han ido demasiado bien las cosas últimamente como para perder impulso. Chrome constituye una pieza clave de los planes de futuro de Google (Chrome OS). Y Opera está habituada a lidiar en terrenos difíciles.
En resumen, nos hallamos ante el escenario más feliz posible: el de la competencia feroz por ser el mejor.


Perfecto esto estar interesante, esperemos sacar muchos beneficios de toda esta situacion como usuarios. Aunque IE8 fue el primer despertar desde hace tiempo y esta dando batalla, ahorita en tema de seguridad es de los mejores, segun estudios de Cenzic y NSS Labs.
Comentario por Rockdric -- 26 Noviembre 2009 -- 17:50 pm
Estoy de acuerdo en lo que dices de esperar beneficios. Yo creo que algo bueno vamos a sacar de toda esta situación; ya mencioné que la guerra de los navegadores se encuentra en su punto más álgido y en esta ocasión existen demasiados contendientes como para que el asunto se salde con facilidad e incluso con un único ganador. Si el futuro está en Internet, entonces es obvio que los navegadores son un bocado demasiado suculento como para pasarlo por alto.
Gracias por comentar, Rockdric.
Comentario por GadgetoEditor -- 30 Noviembre 2009 -- 14:51 pm